Wednesday, 21 May 2014

Las Validaciones de LinkedIn: ¿Un mal necesario?



Las validaciones de LinkedIn llevan más de un año entre nosotros, y parece que a muchos traductores les entusiasma la idea. Son mucho más fáciles de dar que las recomendaciones, y con tanto do ut des como hay por ahí, coleccionar un montón de caras en el perfil no supone ningún esfuerzo y puede incluso resultar atractivo para ciertas personas, supongo.

No obstante, he de decir que no es una función que me apasione. Aún no me he subido al carro y no creo que lo haga en un futuro próximo, la verdad. Por eso he optado por no mostrar mis validaciones pese a haber recibido unas cuantas de las que me siento orgullosa.


Uno de mis problemas es que gente con la que nunca he trabajado y con la que no comparto combinaciones lingüísticas ni áreas de especialización validen conocimientos de los que ni siquiera tienen constancia que tengo. Supongo que en parte se deberá a la molesta ventanita que salta cada vez que visitan su página de LinkedIn, y hacer clic en los botones la hace desaparecer.

Lo que más me preocupa de esta función es que las personas puedan sugerir aptitudes para ti en lugar de limitarse a validar las que deseas destacar. He recibido validaciones relativas a herramientas de traducción asistida que no utilizo, aptitudes que no tengo y servicios que no presto. Y para colmo de males, tengo la sospecha de que esta gente espera que les devuelva el favor y que me pondrían a parir si no lo hago, lo cual me incomoda bastante.

Sinceramente, me atrevería a decir que el uso que se hace de esta función raya en lo inmoral. Una validación debería ser una declaración pública de tu aprobación y conocimiento de las habilidades y prácticas profesionales de otro traductor. Sin embargo, es frecuente que la persona que te valida no te conozca de absolutamente nada y no tenga ni idea de lo que traduces, ni mucho menos de si lo haces bien o mal. Si nos tomáramos las validaciones en serio y nos preocupáramos de las repercusiones que otorgarlas a tontas y a locas pudiera tener sobre nuestra reputación, podrían significar algo. Pero lo cierto es que hoy por hoy son una función inútil y meramente decorativa en un perfil que probablemente saldría ganando si en él constaran menos porquerías y más sustancia. Pedir recomendaciones en condiciones de clientes y/o compañeros requiere más tiempo y esfuerzo, pero no cabe duda de que es el camino a seguir.




This translation of my original post Endorsements ... who'd 'ave 'em? is by Aída Ramos, an English, Portuguese and French into Spanish translator specialising in transcreation, marketing and advertising trading under the name Thinking Side.